Seleccionar página

Ascensión al Anayet por Canal Roya

“La montaña me despierta a la lucidez una vez más y las huellas que deja en mi memoria son un tributo al  presente. Cada herida que yo le provoque será una amenaza de futuro. La tierra me trasciende y quiero seguir siendo un pequeño murmullo temporal para ella.”

Lidia Fernández

Ruta circular por los barrancos de Chiniprés y as Negras

Lugar de salida: Parking Fondería del Anglasé. Altitud 1.400m aproximadamente.

Altitud de la cumbre: 2.574m

Desnivel de la ruta: 1.174m

Duración: 3h-4h ascensión y 3 horas de descenso

Ruta de ida: Parking – Camino de Santiago – Caseta de Chiniprés – El Porte-Vértice de Anayet – Collado de Anayet – cumbre

Ruta de vuelta: Collado de Anayet – Barranco as Negras – Refugio de Alacuás – Campamento de Bordoseta – Parking

Dificultad: media-alta (ascensión deportiva e intensa) 

Despertar rodeado de belleza

Comenzar a caminar temprano desde la Fondería del Anglasé es un disfrute para los sentidos. Estamos rodeados de laderas empinadas de bosques de coníferas, cumbres agrestes que se elevan al cielo. Es la puerta de entrada a Canal Roya, que se abre como una senda donde encontrar un poco de horizontalidad.

Verde bajo el rojo de las piedras. Praderas y ganado. Sombra bajo los pinos. El murmullo del agua. Entramos en una zona especial de protección de aves (ZEPA).

Coinciden algunos de nuestros primeros pasos con los que dieron nuestros ancestros hasta los monumentos megalíticos de la Rinconada y posteriormente, con todos los que dieron los pastores de aquí y allá en la trashumancia de cientos de veranos, con los de peregrinos del Camino de Santiago en su tramo francés, con los que recorren el GR11 a través de todo el Pirineo de costa a costa.

Comienza la ascensión. Las piernas, nuestro pilar de resistencia

Poco tiempo tenemos de horizontalidad. Comenzamos caminando por una pista paralelos al río. Pasamos por la antigua chimenea de la fundición del Anglasé, por el campamento de Bordoseta y por la Fuente del Cerezo.

A los 20 minutos, cruzamos el río para tomar la senda que se empina hacia la caseta de Chiniprés (1.714m).

Continuamos hacia el este por la larga y cómoda senda de ascenso entre praderas, paralelos al Barranco de Chiniprés buscando su nacimiento en las faldas de los picos Chinipriés (2.380m) y el Porté. A partir de aquí la verticalidad se apodera del camino: un sendero seguro y con algún empedrado nos lleva hasta la cumbre abierta de el Porté (2.439m), fantástico mirador desde el que contemplamos el espectáculo de estos valles. Largas, bellas y amplias vértebras que dibujan con particular precisión la riqueza única del este rincón del Pirineo aragonés.

Una “pasarela” privilegiada

El camino que recorre lo alto del cordal entre el Porté y el Vértice del Anayet merece el esfuerzo. No tiene ningún paso de dificultad y nos permite gozar los 360º de un espectáculo grandioso. Somos pequeños contemplando ese escenario inmenso. La ascensión se disfruta completamente: nos permite la contemplación y pone a prueba nuestra resistencia física.

El pico del Anayet se nos presenta imponente, fragmentado, irregular. Mientras ascendemos al Vértice de Anayet se convierte en un pitón en apariencia inaccesible que nos pone a prueba a lo lejos tras el cansancio de la subida. Pero lo que queda de esfuerzo para alcanzar lo que queda del antiguo volcán merece la pena.

Ascension al piton volcánico de andesita, la cumbre  montañesa de Anayet

Llegar al Collado de Anayet cansados y saborear el tramo último de la ascensión es un deleite. Nos exige resistencia  y concentración. Tiene todos los ingredientes de las cumbres que apasionan a los montañeros: 150 metros de desnivel, senda bien tallada, varios pasos en roca un poco pulida que exige atención y adherencia (hay cadenas y cuerdas donde agarrarse). El espacio abierto y la verticalidad juegan con nuestra sensación de vértigo, de libertad.  Al final se abre una chimenea vertical herbosa, segura, un buen paso que conduce a la cumbre.

Respirar, descansar y contemplar todo ese horizonte de siluetas inmensas, lejanas y nevadas que nos vigilan altaneras desde el origen de los tiempos. Observamos y los gigantes nos rodean. Respiramos y guardamos el aliento. Tomamos el aire necesario para el retorno que aún queda.

La cumbre del Anayet desde los ibones del mismo nombre

Ruta de regreso por el Barranco de as Negras

Destrepamos con precaución por la misma senda de ascenso hasta el collado. Las cadenas y las cuerdas se agradecen aún más que en la subida.

Descendemos por el Barranco de las Negras hasta el fondo del valle de Canal Roya, a la caseta de Lascuars. Al principio la senda está clara entre los pastos y encontramos hitos de piedras que nos indican el camino, pero éstos se pierden en la zona de las cascadas de las Negras, por lo que debemos estar atentos de ir bajando dirección oeste hasta reencontrar la senda hacia el refugio. 

Una vez allí, el retorno hacia el parking retoma la horizontalidad y nos libera para saborear sin prisas todo el paisaje contemplado, los colores de la tierra y de la vida, y también para notar en los músculos toda la felicidad acumulada. 

Es una cumbre magnifica, montañera, exigente físicamente y que nos recompensa con unas preciosas vistas sobre la Canal Roya, la Canal de Izas,los ibones y turberas de Anayet y las Negras y todas las cumbres colindantes.

Lidia Fernández

Lidia Fernández

Mi objetivo es ofrecer a los  amantes de este espacio una experiencia personal impulsada por mi pasión por la montaña y a la que he dedicado la mayor parte de mi vida.

Concibo la montaña como un lugar cuya fuerza y vulnerabilidad van a la par, un medio con un lenguaje propio que se manifiesta en la flora, fauna, geografía y relieves que lo conforman así como un medio más para conocer nuestros límites, y ponernos retos asequibles y satisfactorios. Encontrar satisfacción en el esfuerzo sin sufrimiento es la clave para disfrutarla. La conservación de este legado a las generaciones venideras es nuestra obligación como sociedad.

Te puede interesar

Las 10 reglas para entender una predicción meteorológica.

avalancha-nieve

Torres defensivas Pirineo aragonés

que visitar Pirineo aragonés

Santa María de Iguacel desde el aire

santa maria de iguacel desde el aire

Share This